La importancia del color en el cine

1. La colorimetría:

Una de las herramientas más determinantes, a la que no siempre prestamos toda nuestra atención al ver una película, es el color. Aunque podamos pensar que los colores de la pantalla obedecen a una elección trivial, la realidad es que suelen ser el resultado de una decisión sesuda sobre lo que se quiere transmitir. Cada película tiene unos tonos característicos, o lo que es lo mismo: una colorimetría particular. Que en Taxi driver aparezca el amarillo en casi todos los planos no es casualidad, ni que el rojo sea predominante en el vestuario o en los muebles de los films de Almodóvar.

2. El color como forma de transmitir emociones:

El color es un medio de expresión y, por tanto, un conductor de sensaciones, sentimientos y deseos. Además, interviene en la satisfacción de diferentes necesidades humanas como la seguridad o el estatus. Nos sirve para avisarnos del peligro, para transmitirnos pasión, para embarcarnos en un mundo de paz y calma, para contarnos que en ese momento vamos a pasar miedo.


De manera instintiva, los colores más cálidos nos dan alegría y los más fríos, calma. Fijándonos en los colores primarios, el rojo se utiliza para hablar de violencia, pasión, sangre o fuego; el amarillo es el color de la locura, el que nos alerta de un peligro y, al ser el que más percibimos, también se usa para destacar algo determinado; por último, el azul nos transmite paz, sabiduría o madurez.


Los colores son una herramienta tan poderosa que nos aportan el estilo que queremos a la película, también nos potencian las sensaciones que estamos buscando en cada escena, nos ayudan a llamar la atención sobre un objeto o personaje o, incluso, nos diferencian distintos mundos.

3. Ejemplos de películas:

En el film Sicario tenemos un caso magistral de esta herramienta. Aunque el ritmo frenético de la historia nos va llevando de un lugar a otro, distinguimos a la perfección los dos mundos en los que se mueve la trama, simplemente con el manejo que se hace del color. Cuando estamos en México, los tonos son amarillos, luminosos, como una fotografía quemada y, cuando la acción se desarrolla en EEUU, predominan los azules, la sobriedad y el contraste.

Fuente | Filmaffinity
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Fuente | Diez Minutos
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En la oscarizada Héroe, de Zhang Yimou, se utilizan diferentes colores predominantes para contar distintas versiones de una misma historia. Lo que también explica al espectador aspectos de la acción o cuál de las versiones es la real.

Fuente | YouTube
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En ocasiones, el color se emplea para dotar de mayor impacto a una escena o para que llegue el mensaje de mejor manera, algo muy habitual con el rojo. Lo encontramos en el momento en que Clarice, en El silencio de los corderos, se va a cruzar por primera vez con Anibal Lecter. A medida que se aproxima a él, desaparecen todos los colores menos el rojo saturado, que encontramos en las rejas, el timbre o el megáfono. O en la escena de El resplandor donde un río de sangre surge del ascensor, o en los momentos de tensión de El sexto sentido, o en la secuencia de apertura de El padrino. En todas estas ocasiones, el color nos avisa de peligros, muertes o crímenes.


Otro ejemplo interesante del uso del color lo tenemos en Joker. En este caso, se usa para mostrarnos con más viveza el arco de transformación que sufre el personaje principal desde el principio del film, con colores verdes y amarillos, hasta su metamorfosis en villano, donde vemos más los rojos muy saturados.

Fuente | El Universo
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Fuente | Cineverso
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Hay películas como Chinatown que utilizan el color para reflejar el drama de la historia. El calor, la sequía y el misterio se ven reflejados en los colores de hierba quemada, en los blancos, ocres, amarillos, marrones... que encuentras en la arquitectura de los edificios, los paisajes, el mobiliario, los automóviles, etcétera.


4. El caso de las películas de animación:


Si hay un género que maneje bien los colores en los diferentes planos es el de las películas de animación. La facilidad que tienen a la hora de teñir las imágenes hace que la sintonía entre lo que transmite en la escena y el color sea excepcional. En el caso de Pixar, en todas sus películas, la historia cromática se detalla previamente antes de rodarse en lo que se denomina color script board, donde, con una sucesión de panales a golpe de vista, los realizadores pueden ver la evolución cromática del film y los personajes.

Fuente | Tomatrazos
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Por supuesto, hay realizadores que utilizan más este recurso que otros para comunicar, desde el empleo de la luz, al vestuario, pasando por los paisajes y el atrezzo, pero todos, en mayor o menor medida, se sirven del color para contar la historia. También, hoy en día, con los programas de postproducción, la posibilidad dotar de los tonos que queremos a nuestra historia son más amplias.

5. Para saber más sobre color en el cine:

Hay un par de páginas interesantes en las que se analiza la colorimetría de diferentes películas: Screenmusings o cuentas de Instagram como @cinemapalettes.

Así que ya lo sabes, la próxima vez que veas una película o una serie, fíjate en los colores que aparecen, te quieren decir algo. Seguro que la experiencia es, si cabe, más satisfactoria.

Victor Herrero

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